
Santo Domingo, RD.
A pocas horas de que el calendario marque el fin de año, las cifras oficiales del mercado laboral nos cuentan una historia distinta a las luces de las festividades. Aunque el Gobierno y los organismos internacionales proyectan un crecimiento de la economía dominicana de entre 2.2 % y 2.9 % para este cierre de 2025, la realidad en las calles revela un síntoma de agotamiento financiero: el pluriempleo ha crecido un 13.5 % hasta septiembre de este año.
Este fenómeno, reportado por el Banco Central y analizado este lunes, indica que el dominicano no se está conformando con un solo trabajo, no por ambición de crecimiento, sino por la necesidad de completar el presupuesto. A pesar de que el salario mínimo experimentó un ajuste del 20 % para el periodo 2025-2026, el ritmo al que la gente busca una segunda fuente de ingresos supera con creces la creación de empleos totales, que apenas subió un 2.4 %.
El mapa del pluriempleo y el crédito
Los sectores de salud, construcción y transporte son los que encabezan esta lista de trabajadores que terminan una jornada para empezar otra. Es un reflejo humano de una macroeconomía que, si bien se mantiene estable con una inflación controlada cerca del 4 %, todavía no logra que el salario rinda lo suficiente para cubrir el costo de la vida sin recurrir al sobreesfuerzo.
Mientras esto ocurre en los hogares, el Congreso Nacional cerró este lunes con un balance de endeudamiento que supera los US$1,433 millones aprobados durante 2025. Estos fondos, destinados mayormente a infraestructura como el Metro de Santo Domingo, redes eléctricas y acueductos, plantean el reto ético de la eficiencia: que cada dólar prestado se convierta realmente en calidad de vida para ese ciudadano que hoy tiene dos y tres empleos.
Divisas y estabilidad en el último lunes del año
En el mercado cambiario, este 29 de diciembre el dólar se cotiza con una ligera tendencia al alza, situándose en una tasa de venta de referencia de RD$63.12. Los analistas y el propio Banco Central sitúan las expectativas para el inicio de 2026 en torno a los RD$64.50, una depreciación que se considera manejable gracias a las robustas reservas internacionales que superan los US$14,000 millones.
La economía dominicana despide el año con una nota de resiliencia, pero con un mensaje claro para los hacedores de política: los grandes números de crecimiento deben empezar a traducirse en un alivio real para el bolsillo de la gente, reduciendo la necesidad de que el trabajador dominicano tenga que sacrificar su tiempo de descanso para poder llegar a fin de mes.
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