SANTO DOMINGO- A sus 23 años, Elainne Carrasco tiene muchos sueños por cumplir como terminar sus estudios de Informática e independizarse. Hoy, frente a un diagnóstico de cáncer ocular que amenaza su visión y su salud, esos anhelos siguen intactos y se convierten en una razón más para luchar por su recuperación y el futuro que desea. Sin embargo, el tratamiento que necesita tiene un costo de 70 mil dólares, una suma que representa un gran desafío para ella y su familia.
La enfermedad fue descubierta durante un chequeo médico de rutina, al que acudió sin presentar síntomas y con su visión aparentemente normal. Pero los estudios revelaron una anomalía en su ojo izquierdo que motivó nuevas evaluaciones y, finalmente, un diagnóstico que nunca imaginó.
Se trata de un melanoma coroideo cavitario, un tipo de cáncer que se desarrolla dentro del ojo y que, en el caso de Elainne, presenta características poco comunes, entre ellas la presencia de líquido alrededor del tumor. Según le explicaron los especialistas, esta condición suele presentarse en personas de mayor edad.
En medio de la incertidumbre, hubo una noticia alentadora y fue que los estudios realizados hasta el momento no muestran que el cáncer se haya extendido a otras partes del cuerpo.
Pero la tranquilidad es limitada. El tumor está localizado en una zona delicada, cerca del nervio óptico, y requiere atención especializada lo más pronto posible.
Un tratamiento que no está disponible en República Dominicana
La doctora Calvo ha estado dando seguimiento a su caso en República Dominicana. Tras las evaluaciones, se recomendó que viaje a Estados Unidos para recibir atención de la especialista Carol Shields.
El tratamiento indicado que se debe realizar en un hospital estadounidense consiste en aplicar radiación directamente sobre el tumor, con el propósito de controlarlo, preservar el ojo y proteger su vida.
La joven explica que los médicos le han advertido sobre las posibles consecuencias de no recibir el tratamiento oportunamente, entre ellas el deterioro de la visión debido al líquido que rodea el tumor.
“Uno de los doctores me mencionó que podía empezar a tener problemas de visión, por el líquido que tiene el tumor alrededor, podría empezar a taparme la vista”, explicó Carrasco quien sueña con hacer un viaje a Japón con sus amigos.
La urgencia también está relacionada con la ubicación del cáncer. Elainne teme que, si la enfermedad avanza, las consecuencias puedan ser más graves.
Aunque el tratamiento representa una esperanza, su costo y la necesidad de viajar fuera del país han convertido la lucha por su salud en una carrera contra el tiempo.
Una familia preocupada y una meta de US$70,000
Para recibir la atención médica que necesita, Elainne y su familia deben reunir aproximadamente 70 mil dólares.
La cifra supera ampliamente sus posibilidades económicas. Desde que conocieron el diagnóstico, sus padres enfrentan no solo la preocupación por la salud de su hija, sino también la presión de conseguir los recursos para que pueda viajar y tratarse.
“Mi familia está muy preocupada por mí. Noto a mis padres muy estresados por la preocupación que tienen sobre mí y por la cantidad de dinero que tenemos que reunir para el tratamiento”, expresó Elainne quien también planeaba adquirir una computadora que le permita avanzar hacia sus metas.
Las donaciones que hemos recibido han sido hasta ahora de parte de los ciudadanos, todavía ninguna institución nos ha dado respuestas, aunque parezca mucho lo que tenemos, comparado a lo caro que es el tratamiento es muy poco, es urgente conseguir ese dinero para que mi vista y mi salud no se vean afectados, donde se localiza el tumor es una zona muy delicada, está muy cerca del nervio óptico y si se agrava podría ser fatal para mí.
Elainne Carrasco
Su situación también la ha llevado a reflexionar sobre las dificultades que enfrentan las personas de escasos recursos cuando necesitan tratamientos que no están disponibles en el país.
“Pienso que es lamentable que para personas de escasos recursos que puedan tener alguna enfermedad o complicación médica que no se pueda tratar aquí por falta de recursos, tenga que solicitar ayuda para viajar porque de otra manera no recibiría tratamiento, es una situación que desalienta a cualquiera”, manifestó.
A pesar del diagnóstico, Elainne intenta conservar los pequeños espacios de normalidad que le permiten sobrellevar este proceso.
Sus actividades cotidianas no han cambiado demasiado, aunque las limitaciones económicas han reducido las salidas y los gastos. Aun así, procura visitar a sus amigos, compartir con su familia y ver películas.
Un llamado a la solidaridad
Elainne nunca imaginó que tendría que hacer pública una situación tan personal para solicitar ayuda. Sin embargo, ante la urgencia del tratamiento y el elevado costo, decidió compartir su historia con la esperanza de encontrar manos solidarias.
Su llamado está dirigido a ciudadanos, instituciones, empresas y personas que puedan contribuir a que reúna los recursos necesarios para viajar a Estados Unidos y recibir la atención médica indicada.
“A las personas que pueden ayudarme les agradecería mucho si me ayudan a poder realizarme los tratamientos. Es una situación difícil para mí y nunca me imaginé que iba a tener que recurrir a medios para solicitar ayuda. Esto ha impactado mucho mi vida y la de mi familia. Pensar en que podría salir de esta situación me da esperanzas”, indicó la joven a este medio.
Cada aporte, por pequeño que sea, la acerca a reunir los 70 mil dólares que necesita para recibir su tratamiento. Hoy, Elainne apela a la solidaridad de todos para tener una oportunidad de cuidar su salud, preservar su visión y seguir luchando por los sueños que aún tiene por cumplir.
Quienes deseen contribuir con el tratamiento de Elainne pueden realizar sus donaciones en la cuenta de ahorros de Banreservas número 9604887501, a nombre de Elainne Carrasco.
Para más información se pueden comunicar al teléfono: 829-250-6789
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