SANTO DOMINGO.- En medio de crecientes inquietudes por el acceso a la educación pública en zonas de alta demanda, el Ministerio de Educación de la República Dominicana aseguró este miércoles que ningún estudiante quedará sin cupo escolar para el año lectivo 2025‑2026. La promesa, articulada por el ministro Luis Miguel De Camps, forma parte de una estrategia nacional que busca garantizar matrícula universal a nivel primario y secundario.
“Nuestro compromiso es claro: cada niño y cada niña tendrá un espacio en la escuela pública”, afirmó De Camps durante una visita a centros educativos en la provincia de Azua. En su intervención, el funcionario reconoció los desafíos persistentes en áreas densamente pobladas como el Gran Santo Domingo, pero insistió en que la reorganización territorial y la gestión digital del registro estudiantil permitirán absorber la demanda.
Una deuda social de largo plazo
La cobertura plena de la matrícula escolar ha sido históricamente un reto para el sistema educativo dominicano. Cada año, miles de familias denuncian dificultades para inscribir a sus hijos en escuelas públicas debido a cupos limitados, desplazamientos residenciales o barreras burocráticas.
Esta vez, sin embargo, el MINERD afirma contar con herramientas más sofisticadas. Entre ellas, una plataforma nacional de monitoreo en tiempo real, protocolos de redistribución estudiantil y un sistema de conciliación directa con las familias afectadas. “Estamos resolviendo caso por caso y lo haremos hasta que el último estudiante tenga su asiento”, dijo De Camps.
Logística frente a la realidad demográfica
Según estimaciones oficiales, el sistema público atenderá este año a más de 2.6 millones de estudiantes. Parte de esa cifra corresponde a comunidades con crecimiento poblacional acelerado, lo que ha obligado al Ministerio a implementar soluciones extraordinarias: aulas móviles, reubicación de planteles, extensión de turnos y contratación de personal adicional.
Expertos en educación consultados por este medio advierten que garantizar la matrícula es solo el primer paso. “También hay que asegurar calidad, infraestructura y docentes suficientes para que ese acceso se traduzca en aprendizaje real”, señala la socióloga educativa Eliza Hernández, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Llamado a las familias
El Ministerio ha pedido a padres y tutores completar el proceso de inscripción cuanto antes para facilitar la planificación logística. Mientras tanto, las direcciones regionales y distritales mantienen operativos de campo para atender solicitudes urgentes, especialmente en barrios periféricos.
La promesa de matrícula universal fue una de las metas planteadas por el presidente Luis Abinader al inicio de su actual mandato, como parte de su agenda de derechos sociales. Con el año escolar previsto para iniciar en la tercera semana de agosto, la presión por cumplir esa promesa será cada vez mayor.
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